| Misa
de Apertura del Sínodo Diocesano: 24 Marzo 2006
Given by the Most
Reverend Stephen E. Blaire at the Cathedral of the Annunciation
in Stockton.
¡FUEGO DEL AMOR DE DIOS, TRANSFÓRMANOS
PARA LA MISIÓN!
FIRE OF GOD’S LOVE, TRANSFORM US FOR MISSION
Más que nada, Dios es amor. Como dijo
el Santo Padre Benedicto XVI en su primera Encíclica:
“No se comienza a ser cristiano por una decisión
ética.” (en otras palabras, no se trata de una
gran idea.) “sino por el encuentro con un acontecimiento,
con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida, y con
ello, una orientación decisiva.” “Por eso”
dice el Papa, “en mi primera Encíclica deseo
hablar del amor, del cual Dios nos colma, y que nosotros debemos
comunicar a los demás.”
Amados hermanos y hermanas, iniciamos nuestro
Sínodo guiados únicamente por este principio:
TODO ES AMOR.“Tanto amó Dios al mundo que entregó
su Hijo Único para que todo el que crea en él...
tenga vida eterna. Jn. 3:16
¡FUEGO DEL AMOR DE DIOS, TRANSFÓRMANOS
PARA LA MISIÓN!
FIRE OF GOD’S LOVE, TRANSFORM US FOR MISSION
Le pedimos a Dios que envíe el Don del
Espíritu Santo para que transforme nuestra mente, nuestra
alma y nuestro corazón. La conversión del mundo
comienza con la transformación personal de cada uno.
Si usted está más allá de una renovación,
si está más allá de una nueva gracia
de redención y conversión en su vida, el Sínodo
será un signo carente de significado. La conversión
es primordial para la
vida del Cristiano. La Iglesia debe reformarse constantemente
a sí misma, para estar cada vez en más conformidad
con Cristo, su Cabeza.
No nos hemos reunido aquí como una corporación
comercial o una corporación de negocios que quiere
establecer metas para vender un producto (aún cuando
nosotros podríamos decir que el producto que nosotros
vendemos es el evangelio) Fracasaríamos terriblemente
si esa fuera nuestra línea de acción.
El Sínodo es trabajo de la gracia. El
Sínodo es obra de la gracia! Nos adentramos en el Sínodo
como instrumentos de gracia --dispuestos a ser transformados
por el poder del evangelio; deseosos de ser testigos valientes
de nuestra fe, en la medida que vivimos una vida más
auténtica. Somos instrumentos de la gracia, transformados
por el evangelio.
¡FUEGO DEL AMOR DE DIOS, TRANSFÓRMANOS
PARA LA MISIÓN!
FIRE OF GOD’S LOVE, TRANSFORM US FOR MISSION
Nuestro Amadísimo Papa Juan Pable Segundo,
de feliz memoria, dijo “Un Sínodo es un proceso
que nos llama a redescubrir la auténtica identidad
de la diócesis como una familia de comunidades. La
diócesis es una gran familia compuesta de nuestra comunidades
parroquiales, nuestras familias, nuestras escuelas, nuestras
culturas, nuestra pertenencia étnica, nuestros movimientos
espirituales, y las organizaciones y entidades parroquiales.
Cada uno en la Iglesia ha recibido dones de Dios, para ser
puestos al servicio de los demás. En la Iglesia no
hay voluntarios. Una persona realmente Católica acepta
los dones de Dios y los emplea en servir y amar a los demás.
Recibimos muchos dones de Dios para el servicio de los demás.
En esto consiste todo el evangelio y es por eso que la visión
del Sínodo es LA PARTICIPACIÓN PLENA, ACTIVA,
CONCIENTE DE LA GENTE EN LA VIDA Y LA MISIÓN DE LA
IGLESIA. Nuestra misión es amor. Nuestra vida es amor.
Jesucristo es el amor encarnado de Dios para nosotros. Jesucristo
nos ha dado un mandamiento nuevo: Ámense unos a otros
como Yo los he amado. El amor del que aquí hablamos
es un amor divino que viene de Dios y está cimentado
en la fe. Cuando amamos a Dios con todo nuestro corazón,
con toda nuestra mente y con todas nuestras fuerzas, y amamos
al prójimo como a nosotros mismos, nosotros somos plenamente
humanos a través del amor divino en nosotros.
¡FUEGO DEL AMOR DE DIOS, TRANSFÓRMANOS
PARA LA MISIÓN!
FIRE OF GOD’S LOVE, TRANSFORM US FOR MISSION
Celebramos nuestro Sínodo en un tiempo
crítico para los creyentes. Nos encontramos sumergidos
en un mundo de guerra y terrorismo, un mundo de enfermedad
y hambre, un mundo plagado con pobreza, un mundo donde la
vida no vale nada y se puede deshacer uno de los niños
que están por nacer. Nos encontramos en una cultura
grandemente secularizada donde Dios no tiene ninguna importancia
si es que no se le niega sin empacho. Nos encontramos buscando
estabilidad e identidad en esta sociedad pluralista. Vivimos
en un mundo donde más de un billón de personas
son Cristianas y casi otros tantos son seguidores del Islam.
Nuestra propia Iglesia Católica busca maneras de vivir
en unidad con Cristo entre tantas razas y culturas. En este
momento en nuestro propio país cantidad de gente ignora
las enseñanzas de la Biblia y del evangelio en sus
actitudes hacia los emigrantes. La familia está en
crisis. Y muchos se guían por la ambición del
dinero, poder y clase social, en detrimento del bien común.
Este es el mundo en el cual nuestro Sínodo se reunirá.
¡FUEGO DEL AMOR DE DIOS, TRANSFÓRMANOS
PARA LA MISIÓN!
FIRE OF GOD’S LOVE, TRANSFORM US FOR MISSION
La Iglesia no es una isla en el gran mar del
mundo. La iglesia existe en nuestros barrios,
en nuestras comunidades. La iglesia vive en el mundo hoy.
“El gozo y la esperanza, el dolor y la angustia... de
esta época, especialmente de los pobre o de aquellos
que de alguna manera se encuentran afligidos, estos son el
gozo y la esperanza, el dolor y la angustia de los seguidores
de Cristo”. Estas son las palabras con que empieza la
Constitución Pastoral del Concilio Vaticano II sobre
la Iglesia. Estas son nuestras palabras de esta noche al empezar
el Sínodo. Así como tenemos un principio único
que penetra y dirige la consulta del Sínodo: Dios es
amor: todo es amor, así tendremos un criterio para
todos los asuntos pastorales que serán tratados en
discusión.
LO QUE ESTÁN PROPONIENDO, ACERCARÍA MÁS
A LAS PERSONAS A CRISTO Y HARÍA UNA DIFERENCIA EN NUESTRO
MUNDO?
El Sínodo no es tiempo para nimiedades;
no es el tiempo para atrincherarnos en el pasado; no es para
una mente cerrada por la miopía. El Sínodo es
un tiempo de gracia. El Sínodo es un momento de conversión.
El Sínodo es el momento para ser transformados en Cristo
para la misión de la Iglesia. La misión de la
Iglesia es de amor.
Ponemos el Sínodo bajo el cuidado amoroso
de la Santísima Virgen María bajo la advocación
de la Anunciación, patrona de nuestra diócesis.
“Yo soy la servidora del Señor; hágase
en mí
lo que has dicho.”
Exmo Señor Stephen E. Blaire.
Obispo Católico de Stockton.
Last Update April 7, 2006
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